UNIÓN
Unión
Laura Anchique
La vida está hecha de formas: rectángulos, cuadrados, círculos, pero más que todo, nuestra vida está llena de triángulos. Cada persona tiene un triángulo como vida, cada punta de esta figura representa un aspecto esencial e importante de la vida de cada ser humano. En mi caso una punta representa el colegio, la otra el futbol y la última representa la lectura/escritura. Cada punta es vital para que un triángulo se sostenga (para que una vida se sostenga) Si una de estas puntas es removida o desaparece tendría que ser remplazado para que la vida (el triángulo) siga en pie y no se caiga.
Cada lado (cada línea que contiene el triángulo) las líneas que unen y crean cada esquina, son los lazos en la vida de las personas. Son la forma en cómo se conectan las personas unas a otra y como cada aspecto importante de la vida se une y se entrelazan. Al igual que las esquinas estos lados, estas líneas, son esenciales para que el triángulo este unido. En diferentes casos los lazos o son fuertes o son débiles, profundos o nuevos, pero siempre son necesario. Una vida sin lazos de unión (sin lados del triángulo) caería en el caos, en la oscuridad, una vida sin interacción y sin sentido.
Puede que partes de tu triangulo de vida estén en las ruinas, estén descuidadas y llenas de telarañas. Puede que este todo claro, de un azul relajante o tu vida sea oscura, color negro inquietante. Lo único que no cambia es el centro, el centro del triángulo es el centro de tu vida, tus ojos, tu mente. La memoria es el centro y esta está rodeada de triángulos, de vínculos llenos de telarañas o azules claros. Al fin de todo, el triángulo necesita todas sus partes, todas sus uniones para estar fortalecido. Necesita sus telarañas y su centro, su memoria, para funcionar. Lo bueno y lo malo, todo se une en uno (en un triángulo) para formar una vida, una persona.
Lo peor de todo es que un triángulo puede despedazarse, puede romperse en mil pedazos. Como un vidrio, la vida es frágil (el triángulo es frágil) y por eso se rompe, caen sus pedazos sin rumbo fijo. Se opacan, se pierden en el limbo para nunca más ser recuperados. La fragilidad del triángulo es por lo cual toca cuidar y preservar las uniones, las esquinas, las telarañas y más que todo el centro. Todo tiene que estar unido en sincronía, cada elemento se complementa y así la vida funciona y el triángulo se forma.

Comentarios
Publicar un comentario