AMAR Y ADOLECER

 


 

ECHETO, D. (2021, 11 Julio). QUÉ ES EL POLIAMORhttps://www.que.es/2021/07/11/que-es-poliamor/ 

 

Sara Isabel Santos Chaparro 

Amar y adolecer 

"Esta súbita abundancia y aparente disponibilidad de «experiencias amorosas» puede alimentar (y, de hecho, alimenta) la convicción de que el amor (el enamoramiento, el ofrecimiento o la solicitud de amor) es una habilidad que se aprende (...) Pero esto no es más que otra falsa ilusión. El conocimiento cuyo volumen aumenta a medida que se alarga la cadena de episodios amorosos es el del «amor» entendido como episodios bruscos, breves e impactantes, impregnados de la constancia previa que teníamos ya de su fragilidad y su brevedad"  

Zygmunt Bauman  

  

Una de las preocupaciones constantes en la adolescencia es el amor. Amor de amigos, amor de familia, o amor de pareja; la necesidad de aprobación y aceptación por parte del entorno motiva el impulso de relacionarse afectivamente con el mundo. Es muy común ver cómo, por ejemplo, en los contextos escolares establecer y terminar relaciones amorosas es una de las prioridades de los adolescentes dentro de su vida cotidiana. Sin embargo, el nivel de empeño, entrega y dedicación de dichas relaciones comúnmente suele ser algo superficial. Relaciones de un día, un par de días, o algunas semanas que pretenden no generar vínculos de mayor profundidad entre los jóvenes. Es decir, una serie de formas de construir relaciones inter e intrapersonales en donde el estilo de vida práctico está influenciando a las nuevas generaciones a no experimentar sentimientos inherentes a sí mismos.  


En el presente trabajo, se busca reflexionar a propósito de la relación que existe entre la forma de vivir contemporánea y su relación con la afectividad en los seres humanos. En primer lugar, se retomará la idea de la cultura del descarte del filósofo Zygmunt Bauman y cómo dicha idea sirve para definir la forma de vivir y de sentir en la actualidad. Es decir, la manera en que nuestra vida en sociedad y los valores que esta tiene determinan también una sensibilidad particular en la gente. En segundo lugar, resulta de interés reflexionar a propósito de cómo esa idea de la cultura del descarte afecta la capacidad de elección y la habilidad en la toma de decisiones, particularmente, en los adolescentes y las nuevas generaciones. Y, por último, cómo esa afectación ha llevado a un deterioro importante de la calidad de las relaciones, y una transformación en la idea que se tiene del compromiso.   


Siguiendo lo dicho anteriormente, el primer asunto clave a resaltar es que vivimos en una sociedad con una “cultura del descarte” inculcada. Por dicho concepto se entiende, una sociedad en donde se pueden abandonar cosas y personas sin ningún tipo de remordimiento, probablemente arraigado en creencias de generaciones anteriores que, además, resulta trasmitiéndose y aleccionando a la población general. Dicho concepto ha sido desarrollado por Zygmunt Bauman, y se relaciona con lo que se entiende como un estilo de vida práctico, es decir una forma de relacionarse utilitaria y egocéntrica (centrada en el individuo). Bauman se refiere a este tipo de cultura como: 


La cultura líquida moderna ya no siente que es una cultura de aprendizaje y acumulación, como las culturas registradas en los informes de historiadores y etnógrafos. A cambio, se nos aparece como una cultura del desapego, de la discontinuidad y del olvido” (Barranco, 2017)  


 Un ejemplo de esto es la frase “lo que no sirve, se tira” o “lo que no sirve, que no estorbe”, que hace parte de la tradición oral colombiana, y que representa una postura que bien describe a las nuevas generaciones, esta conlleva una orientación emocional donde busca privarse de experiencias dolorosas o difíciles, favoreciendo relaciones inmediatas y eficientes. Esto a su vez resulta problemático, pues el dolor y la dificultad hacen parte de lo que somos como humanos, y en este sentido, evitarlos sería restar una parte fundamental de la experiencia que implica la vida. Es decir, evitar la dificultad no solo es garantizarse un “beneficio”, sino también impedir la oportunidad de tener un crecimiento personal a través del aprendizaje que nos brinda, para el futuro, la resolución de conflictos.  

 

Dicha cultura del descarte y la ausencia de esta inteligencia emocional se puede evidenciar en la toma de decisiones de las nuevas generaciones, en dónde como ya se ha mencionado resulta claro la falta de un aprendizaje sólido en la resolución de problemas. De hecho, con respecto a lo anterior, varios estudios sobre el desarrollo de los adolescentes demuestran que la toma de decisiones se ve afectada por la falta de desarrollo del cerebro a esta edad. Lo cual, relacionado al hecho de que la mayoría de las decisiones que se dan a esta edad se dan por impulsos, nos permite ver que hay una falta de reflexión y de herramientas a la hora de afrontar desafíos para las nuevas generaciones. Con esto, también, se puede ver cómo la mayoría de las iniciativas que se dan en estas edades no responden necesariamente a su análisis en relación con la responsabilidad emocional. Por lo anterior se entiende que las decisiones emocionales suelen ser impulsivas e incluso caprichosas en muchos casos, antes que decisiones reflexivas que tengan en consideración a las demás personas que involucran.   


Siguiendo esa idea de la falta de responsabilidad emocional, surgen unas preguntas necesarias: “¿Qué tan buenas, significativas y positivas son las relaciones que tenemos en nuestro día a día actual? ¿Son las relaciones que tenemos experiencias que nos permiten crecer como personas? ¿Dónde queda la responsabilidad afectiva en la actualidad?”.  Teniendo en cuenta lo dicho en el texto anterior, así como estas preguntas, resulta evidente que existe un deterioro en la “calidad” de las relaciones afectivas. Entendiendo por “calidad” que tan valiosas, profundas y enriquecedoras son este tipo de experiencias para nuestra formación como seres humanos integrales. Esto tiene que ver con cómo con el pasar de los años se ha demostrado como la moral del ser humano ha sido cambiante, así como también el interés en su dimensión emocional. En nuestra contemporaneidad, por ejemplo, por las razones expuestas anteriormente podemos evidenciar que existe una tendencia notoria en donde se ha transformado la idea de compromiso al interior de las relaciones interpersonales. No se buscan relaciones extensas y de acuerdos formales, sino relaciones ocasionales sin mucha preocupación por el otro y esto es lo que se entiende por un deterioro en la calidad de las mismas.   Esto, a su vez, tiene que ver con el proceso del desarrollo cerebral de los adolescentes y la manera en que este afecta sus relaciones interpersonales y la toma de decisión, así como su capacidad de compromiso. De acuerdo con Duilio Marcos:  

"Algo que vale la pena enfatizar es que los cambios comportamentales durante la adolescencia tradicionalmente se atribuyeron tan solo a factores hormonales cuando, en realidad, lo principal son las modificaciones que se producen en el cerebro. Según Spear ‘más dramáticas que los a veces sorprendentes cambios en la apariencia física de los adolescentes son las transformaciones que tienen lugar en sus cerebros’" (2013, 30). 

 
Al contrario de lo expuesto previamente, según una investigación hecha por Yunier Broche Pérez, miembro de la Universidad Central "Martha Abreu" de Villa Clara, y Denisse Cruz-López del Hospital General de Fomento, (ambos de Cuba) la implementación del modelo de sistema dual permite realizar un análisis detallado del comportamiento adolescente y humano en general, ya no centrado solamente en el desarrollo cerebral, sino también en el sistema socio emocional y el sistema de control cognitivo. En primer lugar, por sistema socio emocional se entiende en la manera de actuar de los sujetos, que tiene como fin la búsqueda insaciable de recompensa como motivo para la acción. En segundo lugar, cuando se habla de sistema de control cognitivo lo que se busca es mostrar la relación entre la racionalidad y la lógica con la toma de decisión y la vida de los sujetos. Basándonos en este modelo se puede decir que el comportamiento considerado como inmaduro, responde a la mezcla de diversos factores: “De acuerdo con esta nueva teoría, las dificultades de los adolescentes para tomar decisiones adecuadas no radican exactamente en su inmadurez cognitiva, sino en el desequilibrio entre el procesamiento emocional y racional de las situaciones (Steinberg,2009)” (Broche-Pérez, Cruz-López, 2014). Es decir, si bien la parte neuronal y del desarrollo cerebral es un factor muy relevante a tener en cuenta, no puede por sí solo dar una explicación satisfactoria con respecto a los problemas de la madurez, la toma de decisión y la forma de responder ante las situaciones de los jóvenes.   


En suma, apoyándonos en lo anteriormente expuesto podemos afirmar que, debido a la formación específica de una nueva forma de entender el estilo de vida y las relaciones interpersonales, la juventud se ha amoldado a una idea de eficacia y practicidad que afecta la calidad de sus vínculos emocionales. Por ello, parece que experimentan una emocionalidad vacía y despreocupada. Se concluye esta idea tomando en cuenta la ideología del filósofo polaco Zygmunt Bauman, padre de la “modernidad liquida”, el documental “The Mind, explained” publicado en la plataforma Netflix junto a un par de estudios psicológicos hechos, tanto por la Facultad de Psicológica de la Universidad de Buenos Aires, como por la Universidad Central “Martha Abreu” y el Hospital General de Fomento.    

Corpus de fuentes validas:  

  

Referencias 

Barranco, J. (10 de Enero de 2017). Adiós al padre de la modernidad líquida. La Vanguardia , pág. 35. 

Bauman, Z. (2003). Amor líquido, acerca de la fragilidad de los vínculos humanos. En Z. Bauman, Amor líquido, acerca de la fragilidad de los vínculos humanos (pág. página 10). EspaEbook. 

Broche-Pérez, Y., & Cruz-López, D. (12 de Diciembre de 2014). Toma de decisiones en la adolescencia: entre la razón y la emoción: Ciencia Cognitiva. Obtenido de Ciencia Cognitiva Web site : https://www.cienciacognitiva.org/?p=990 

De Caro, D. M. (2013). Hemeroteca Universidad de Buenos Aires . Obtenido de https://www.aacademica.org/000-054/332.pdf 

 Thunderberg, G., Alim, S., Shirley, N., Jones, F., Jordan, J., & Napoles, D. (19 de Noviembre de 2021). The mind, explained - Teenage Brain. (J. Moore, Entrevistador) 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

"IDENTIDAD" Caricatura y texto - Jacobo Bello