¿ACASO ES AMOR?
What is polyamory and how do these relationships work? (2018, 1 Enero). The Independent. https://www.independent.co.uk/life-style/love-sex/polyamory-relationship-dating-meaning-b2149270.html
¿Acaso es amor?
Cuando conocí a Lucia, me sorprendió la manera en que hablaba de Miguel. Había pasado una semana ya desde que Mauricio se había convertido en un recuerdo para ella. Sin embargo, Manuel le coqueteaba entre las clases y, al cabo de unos días, Miguel pasaba a ser otro recuerdo tal como lo fueron, en su momento, Axel, Alberto, Ricardo … Así como lo había sido también Lucia para ellos durante el último mes del año.
Supongan ustedes que se encuentran frente a un hecho similar. Posiblemente, lo primero que se les vendría a la cabeza sería un juicio moral, sentenciar a las personas involucradas o el asombro ante la superficialidad y posible ridiculez de la situación. Sin embargo, tanto Lucia como Mauricio —o Manuel— o cualquiera de nosotros se ha visto relacionado en una circunstancia parecida. No nos es ajeno, particularmente en estos tiempos, la ligereza de los compromisos emocionales, ni la fugacidad del amor y otros sentimientos.
El estilo de vida práctico y utilitarista por el cual nos regimos todo el tiempo nos lleva a experimentar nuestras emociones como si se tratara de una actualización del mercado. Finalmente, ¿Quién de ustedes querría un IPhone 11 cuando está a la mano el 13 sin mucho más esfuerzo? La simpleza de nuestros deseos está condicionada por la realidad en que habitamos. Crecimos y nos relacionamos a través de una cultura del descarte, un mundo, que según el experto en el tema Zygmunt Bauman, es un mundo “del desapego, de la discontinuidad y del olvido”.
Varios de ustedes podrán ya asumir que este término es ajeno a su situación, y que nunca se habían visto afectados por él. Y aunque frases “inofensivas” tales como “lo que no sirve, que no estorbe” y “lo que no sirve, se tira”, son claros ejemplos de lo que este término representa y de la dura crítica que hace a la sociedad moderna. La generación actual ha sido moldeada de forma que la contemporaneidad ha sobrepasado sus límites. El poco razonamiento, las reacciones abruptas y el evadir a toda costa la dificultad son las características más destacadas.
Nosotros vivimos constantemente tomando riesgos: el hablarle a esa persona, no estudiar para una prueba importante o el simple hecho de desafiar la autoridad nos hace sentir como si tuviéramos poder sobre todas las circunstancias y situaciones que nos rodean, sin embargo, siempre intentamos no salir afectados por nuestras decisiones. Por ejemplo, no estudiaste para un examen importante y lo perdiste, te preocupa mucho que tus padres te regañen por esto, así que decides crear una excusa ya sea falsa o sacada de contexto para evitar el regaño. Esto causa, que cada vez que falles en un examen, tus padres van a creer tu excusa y no te van a exigir un poco más para poder mejorar. Esta circunstancia podría llevarnos hacia un crecimiento personal, tan cotidiano, como necesario, pero decidimos evitarlo sin pensar en cómo nos beneficiara esta “dificultad”. Buscamos la comodidad a costa de cualquier beneficio, evadimos el crecimiento que nos ofrece el esfuerzo.
El descartar ya sea una pareja, una amistad o una simple conexión con alguien, nos hace la vida “simple”, menos llena de carga emocional y preocupación por ellos. Esta cultura que nos lleva rigiendo desde la cuna, nos está llevando poco a poco a nuestro fin como seres emocionales. El dejar las conexiones genuinas y especiales, por unas “baratas” y sin significado, nos quita una parte como sujetos afectivos, y en mi opinión nos quita la esencia que caracteriza al humano: la emocionalidad. Entonces ¿Qué pasaría si Lucia y Mauricio hubieran decidido llevar su relación más allá de una simple semana? ¿Qué pasaría si abrazáramos la dificultad en lugar de rechazarla? Reconocer el valor y, sobre todo, la necesidad del esfuerzo resulta primordial para enriquecernos como seres humanos, para crecer, para vivir, para surgir.
Gracias

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